miércoles, 31 de diciembre de 2008

Niké

Asia Menor/Grecia



Victoria Alada de Samotracia, circa 200 AC (Museé du Louvre, Paris)



martes, 30 de diciembre de 2008

W. H. Auden

UK-USA (1907-1973)


foto: Carl Van Vechten



September 1, 1939


I sit in one of the dives
On Fifty-second Street
Uncertain and afraid
As the clever hopes expire
Of a low dishonest decade:
Waves of anger and fear
Circulate over the bright
And darkened lands of the earth,
Obsessing our private lives;
The unmentionable odour of death
Offends the September night.

Accurate scholarship can
Unearth the whole offence
From Luther until now
That has driven a culture mad,
Find what occurred at Linz,
What huge imago made
A psychopathic god:
I and the public know
What all schoolchildren learn,
Those to whom evil is done
Do evil in return.

Exiled Thucydides knew
All that a speech can say
About Democracy,
And what dictators do,
The elderly rubbish they talk
To an apathetic grave;
Analysed all in his book,
The enlightenment driven away,
The habit-forming pain,
Mismanagement and grief:
We must suffer them all again.

Into this neutral air
Where blind skyscrapers use
Their full height to proclaim
The strength of Collective Man,
Each language pours its vain
Competitive excuse:
But who can live for long
In an euphoric dream;
Out of the mirror they stare,
Imperialism's face
And the international wrong.

Faces along the bar
Cling to their average day:
The lights must never go out,
The music must always play,
All the conventions conspire
To make this fort assume
The furniture of home;
Lest we should see where we are,
Lost in a haunted wood,
Children afraid of the night
Who have never been happy or good.

The windiest militant trash
Important Persons shout
Is not so crude as our wish:
What mad Nijinsky wrote
About Diaghilev
Is true of the normal heart;
For the error bred in the bone
Of each woman and each man
Craves what it cannot have,
Not universal love
But to be loved alone.

From the conservative dark
Into the ethical life
The dense commuters come,
Repeating their morning vow;
"I will be true to the wife,
I'll concentrate more on my work,"
And helpless governors wake
To resume their compulsory game:
Who can release them now,
Who can reach the deaf,
Who can speak for the dumb?

All I have is a voice
To undo the folded lie,
The romantic lie in the brain
Of the sensual man-in-the-street
And the lie of Authority
Whose buildings grope the sky:
There is no such thing as the State
And no one exists alone;
Hunger allows no choice
To the citizen or the police;
We must love one another or die.

Defenceless under the night
Our world in stupor lies;
Yet, dotted everywhere,
Ironic points of light
Flash out wherever the Just
Exchange their messages:
May I, composed like them
Of Eros and of dust,
Beleaguered by the same
Negation and despair,
Show an affirming flame



en Another Time, 1940


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Septiembre 1, 1939


Estoy sentado en uno de los antros
de la calle 52
inseguro y temeroso
mientras expiran las astutas esperanzas
de una década apocada y deshonesta:
oleadas de ira y de miedo
circulan sobre las brillantes
y oscuras tierras del mundo,
obsesionando nuestras vidas privadas;
el innombrable olor de la muerte
ofende la noche de septiembre.

Una precisa erudición puede
desenterrar la totalidad de la ofensa
que ha enloquecido a la cultura
desde Lutero hasta ahora
descubrir lo que ocurrió en Linz,
qué enorme imago produjo
un dios psicopático:
el público y yo sabemos
lo que todos los escolares aprenden,
aquéllos a quienes se les hace mal
hacen el mal a su vez.

El exiliado Tucídides sabía
todo lo que un discurso puede decir
sobre la Democracia,
y lo que hacen los dictadores,
la anticuada basura que hablan
frente a un apático sepulcro;
analizó todo en su libro:
la iluminación ahuyentada,
el dolor que causa hábito,
la incompetencia y la pena:
debemos sufrir todo esto de nuevo.

En este aire neutral
donde los ciegos rascacielos usan
toda su altura para proclamar
la fuerza del Hombre Colectivo,
cada lengua derrama su vana
y competitiva excusa:
pero ¿quién puede vivir mucho tiempo
en un sueño eufórico?;
desde el espejo nos miran,
la cara del Imperialismo
y el mal internacional.

Las caras de la gente en el bar
se aferran a su cotidianeidad:
las luces no deben apagarse nunca,
la música siempre debe sonar,
todas las convenciones conspiran
para que este fortín asuma
el mobiliario hogareño;
no vaya a ser que veamos donde estamos,
perdidos en un bosque embrujado,
chicos temerosos de la noche
que nunca han sido felices o buenos.

La más verborrágica basura militante
que gritan las Personas Importantes
no es tan cruda como nuestro deseo:
lo que el loco Nijinsky escribió
acerca de Diaghilev
vale para el corazón ordinario;
porque el error engendrado en el hueso
de cada mujer y de cada varón
anhela lo que no puede tener,
no el amor universal
sino tan sólo ser amado.

Desde la cauta oscuridad
hasta la vida ética
los torpes pasajeros llegan,
repitiendo su voto matinal;
“Seré fiel a la esposa,
me concentraré más en mi trabajo”,
e impotentes gobernadores despiertan
para reanudar su juego compulsivo:
¿quién puede liberarlos ahora,
quién puede llegar a los sordos,
quién puede hablar en nombre de los mudos?

Todo que tengo es una voz
para deshacer la doble mentira,
la romántica mentira del cerebro
del sensual hombre de la calle
y la mentira de la Autoridad
cuyos edificios tantean el cielo:
no hay tal cosa como el Estado
y nadie existe por sí solo;
el hambre no permite elegir
al ciudadano o al policía;
debemos amarnos los unos a los otros o morir.

Indefenso bajo la noche
nuestro mundo yace en estupor;
sin embargo, salpicados por todas partes,
irónicos puntos de luz
destellan dondequiera los Justos
intercambian sus mensajes:
ojalá pueda yo, compuesto como ellos
de Eros y de polvo,
asediado por la misma
negación y desesperanza,
mostrar una llama que se afirma.



versión ©silvia camerotto


lunes, 29 de diciembre de 2008

Shotei Hanevuah

Israel (2000-2007)




Kol Galgal

Kol galgal hamitgalgel
mimata lemaala
merkavot stumot holchot umitgalgelot.

Kol neimot ole veyored
holech umeshotet baolam.

Kol shofar nimshach
beomkey hamadregot
umesovev hagalgal saviv.

Zehu kol,
zehu kol galgal oleh veyored.


en Mechapseem Et Dorrot, 2004

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The sound of a circle rolls upwards from below,
obscure chariots going and revolving

The sound of melodies goes up and down
it goes and wanders in the world.

The voice of a shofar extends
through the depths of stairs,
and the circle spins around.

That's the sound,
the sound of a circle going up and down.


en Hebrew Songs

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שוטי הנבואה
קול גלגל
Voice of the wheel :

A structure of spiritual world in motion:
A sound of a wheel rolling below and above, obscured chariots going, rolling.
A sound of melodies tones up and down wandering in cosmos.
A sound of shofar enduring from the depth of scales turning the wheel around.
A sound of a wheel turning below upward, a sound.



en http://ahoovati.multiply.com/

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Cada ciclo rueda de arriba abajo
Carros tapados van y ruedan
Todas las almas suben y bajan
Van y se expanden en el mundo
Cada shofar sigue en las profundidades de las escaleras
Y da vueltas la rueda alrededor


versión: Gachi Hasper





por Boaz Mauda, 2007


domingo, 28 de diciembre de 2008

maternidad





qué hacer con este ser,
este ser mujer (gracias, Diosa: mujer!)
que salió de mí misma,
     ella misma
con este olor acre y extraño:
un olor que puedo reconocer,
reivindicar
como propio,
mi olor interno
mi olor
ella está afuera
gracias a la Diosa
para ser ella misma
amo su ser
y qué hacer con ella
     más que amarla
gracias Diosa:
afuera
     de mí misma
     & ella misma,
emanando su propio acre extraño olor



sábado, 27 de diciembre de 2008

Luisa Muraro

Italia (1940)


foto: Armando Rotoletti



[...]

La via d’uscita l’ho trovata però non con la filosofia ma con la politica delle donne. Da questa ho imparato, precisamente, che per la sua esistenza libera una donna ha bisogno, simbolicamente, della potenza materna, cosí come ne ha avuto bisogno materialmente per venire al mondo. E che può averla tutta dalla sua parte in cambio di amore e di riconoscenza. Prima della politica delle donne, fra la potenza materna da una parte e i miei bisogni dall’altra, mi mancava il passaggio dell’amore e della riconoscenza. Mancandomi questo, ho potuto credere che la mia aspirazione all’indipendenza simbolica fosse in antitesi con quello che mi sembrava il regno arbitrario e maldefinito dell’autrice della mia vita.

Il circolo vizioso che dicevo prima, si chiudeva proprio su questa figura deformata della madre. Io sentivo e agivo come se la donna che mi ha messa al mondo fosse nemica della mia indipendenza simbolica. E come se quest’ultima comportasse necessariamente la mia separazione da lei e la sua fine. Che è una maniera di pensare comune a molte. Non è esatto chiamarla un pensare; si tratta piuttosto di un sottinteso, quasi uno schema sottostante a tutto un modo di sentire e agire, che niente da fuori viene a confutare quando si tratta di una donna, come se fosse naturale che lei detesti sua madre e se ne creda detestata. Si tratta in realtà di un terribile disordine simbolico.

[...]

Forse, come insegna Luce Irigaray, all’origine della nostra cultura c’è non il parricidio di cui parla Freud seguendo l’Edipo di Sofocle, ma un matricidio, come suggerisce l’Orestea di Eschilo. Il popolo degli uomini, ha scritto Irigaray, ha fatto del suo sesso uno strumento per dominare la potenza materna.

[...]

Sono nata in una cultura in cui non s’insegna l’amore della madre alle donne. Eppure è il sapere più importante, senza il quale è difficile imparare il resto ed essere originali in qualcosa...

[...]

Tendo a pensare che sia proprio così, che tutto quello che ho imparato bene, in qualche modo me lo abbia insegnato lei personalmente. Non so dire in che modo, però quello che dico lo intendo alla lettera e non per modo di dire.

[...]

Io affermo che saper amare la madre fa ordine simbolico. Ed è questa, secondo me, l’affermazione implicita, ma sempre meno implicita, del movimento delle donne iniziato alla fine degli anni sessanta, la sua ragione e misura.

Il femminismo ha prodotto una critica approfondita del patriarcato e delle molte complicità, filosofiche, religiose, letterarie, ecc. che hanno sostenuto il suo sistema di dominio. Ma quel lavoro di critica, pur vasto e accurato, sarà cancellato in una o due generazioni se non trova la sua affermazione. Solo questa può restituire alla società, in primis alle donne, la potenza simbolica racchiusa nella relazione femminile con la madre, e neutralizzata dal dominio maschile.

Dalla critica dal patriarcato io ho ricavato autocoscienza ma non la capacità di significare liberamente la grandezza femminile, da me incontrata e pienamente riconosciuta nei primi mesi e anni di vita, nella persona di mia madre, e poi tristemente perduta di vista e quasi rinnegata.

[...]

È possibile, mi domando, far cessare la fatica ripetitiva e vana di questo telaio di Penelope? Forse, tornando bambine. O forse, più realisticamente, traducendo nelle vite adulte l’antica relazione con la madre per farvela rivivere como principio di autorità simbolica.



en L’ordine simbolico della madre, Roma: Editori Riuniti, 1991


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La salida la encontré, sin embargo, no con la filosofía sino con la política de las mujeres. De ésta aprendí, precisamente, que para tener una existencia libre una mujer necesita, simbólicamente, la potencia materna, así como la necesitó materialmente para venir al mundo. Y que puede tenerla toda de su parte a cambio de amor y reconocimiento. Faltándome esto, he podido creer que mi aspiración a la independencia simbólica estuviera en antítesis con aquello que me parecía el reino arbitrario y mal definido de la autora de mi vida.

El círculo vicioso que mencioné antes se cerraba justamente sobre esta figura deformada de la madre. Yo sentía y actuaba como si la mujer que me puso en el mundo fuera enemiga de mi independencia simbólica. Y como si esta última comportara necesariamente mi separación de ella y su fin. Que es una manera de pensar común a muchas. No es exacto llamarlo un pensar; se trata más bien de un sobreentendido, casi un esquema subyacente a todo un modo de sentir y de actuar, que nada externo viene a confutar cuando se trata de una mujer, como si fuera natural que ella deteste a su madre y crea ser detestada. Se trata en realidad de un terrible desorden simbólico.

[...]

Quizás, como enseña Luce Irigaray, en el origen de nuestra cultura no está el parricidio del cual habla Freud siguiendo el Edipo de Sófocles, sino un matricidio, como sugiere la Orestíada de Esquilo. El pueblo de los hombres, ha escrito Irigaray, ha hecho de su sexo un instrumento para dominar la potencia materna.

[...]

He nacido en una cultura en la que no se enseña a las mujeres el amor a la madre. Y sin embargo es el saber más importante, sin el cual es difícil aprender el resto y ser original en algo...

[...]

Tiendo a pensar que sea justamente así, que todo lo que he aprendido bien, de alguna manera me lo ha enseñado ella personalmente. No sé decir de qué modo, pero lo que digo lo digo literalmente y no como forma de decir.

[...]

Yo afirmo que saber amar a la madre produce orden simbólico. Y es ésta, en mi opinión, la afirmación implícita, pero siempre menos implícita, del movimiento de mujeres iniciado a fines de los años sesenta, su razón y su medida.

El feminismo ha producido una crítica profunda del patriarcado y de las muchas complicidades, filosóficas, religiosas, literarias, etc. que han sostenido su sistema de dominio. Pero ese trabajo de crítica, si bien ha sido amplio y acertado, será cancelado en una o dos generaciones si no encuentra su afirmación. Sólo esta afirmación puede restituir a la sociedad, in primis a las mujeres, la potencia simbólica contenida en la relación femenina con la madre, y neutralizada por el dominio masculino.

De la crítica al patriarcado he obtenido autoconsciencia pero no la capacidad de significar libremente la grandeza femenina, encontrada y plenamente reconocida en mis primeros años de vida, en la persona de mi madre, y luego tristemente perdida de vista y casi renegada.

[...]

Me pregunto si es posible hacer cesar el cansancio repetitivo y vano de este telar de Penélope. Quizás, volviéndonos niñas. O quizás, más realistamente, traduciendo en las vidas adultas la antigua relación con la madre, para hacerla revivir como principio de autoridad simbólica.








viernes, 26 de diciembre de 2008

Sahar Vardi

Israel (1990)





Full declaration of refusal

I first set eyes on the occupation as a 12 year old girl. It was in a small Palestinian village south-west of Jerusalem inhabited by some 25 families most of whom well educated, constructers, PEO employees. They did not seem to be any different to me than most people I sow walking dawn the streets. The only visible difference was that they had green ID’s.

As a 12 year old who came to the village to replace the one inch water pipe pf the village to a 2 inch pipe, I did not understand the full meaning of the different colour of the ID, but I did understand the simple meaning: separation.

The fact that the road to the village from Jerusalem was blocked by the IDF, the fact that a fence separated the village from its neighboring village and the deferent IDs – all of these came to separate me from “them” and to prove beyond a doubt that we are not equal.

I brought up at school, and at home as well, on the so called obvious core values such as justice, freedom, human rights and equality, and here I fund out, before I even began junior high, that the state in which I live does not care fir these values, and not only does it not care for them, it violates them and suppresses millions of people so that I could enjoy the “freedom” they taught me everyone deserves.

Since I have visited the occupied territories countless times, and as much as I tried to convince myself that the soldier in the checkpoint is not to be blamed for the suppressing policy of Israel, I could not strip that soldier from his responsibly for his own actions. I don’t speak only of the political implications of guarding a settlement, or the legal implications of the murders we perform in the occupied territories. I speak of the human responsibly of every one of us not to harm our fellow man.

The clause in the Geneva Convention that speaks of freedom of thought, conscience and religion grants every person the right to act or refuse to act according to his or her conscience, but in my opinion in it is not a matter of right, but of obligation. It is our obligation as human beings not to hurt others, to protect their rights and to treat others like we would wish to be treated ourselves.

If this is our obligation, is it one our obligation to refuse to take part in any action that includes harming others, even one that we our abridged to perform by the law in our state? Do we not have the moral, human and even legal obligation to refuse to prevent people pf their freedom of movement, of housing, of occupation, and above all these the right to live?

For all of these I can not stand in a checkpoint and separate one race from another, one ID from another, and I can not bombard cities filled with men women and children even if it is done as a part of a war, and I can not punish millions if innocents for the crimes of few. This is not only because I refuse to be a pawn of politicians, but because I refuse to cause suffering. I refuse to act violently under orders or not.

Many will say that sometimes violence is needed to prevent greater violence, but to thee people I will address two questions: the first is if we are really trying to prevent more violence or are we only trying to prevent violence toward ourselves by the use of more violence? The second question is if it is possible to prevent suffering by implementing it? Does it not stand in contradiction of itself? Did the use of violence and “counter-violence” by the human race throughout history end violence?

The blood cycle in which I live, that composed of bombings, and suicide attacks, and shootings and more and more victims on both sides is a cycle perpetuated by the choice of both sides to react violently, a choice I refuse to be a part of.



en inglés Free the Shministim

en castellano ver Amnistía Internacional



jueves, 25 de diciembre de 2008

San Francisco


foto: Mario G.




* * * not all who wander are lost * * *




miércoles, 24 de diciembre de 2008

Johann Sebastian Bach x MonteverdiChor

Alemania (1685-1750)



Weihnachtsoratorium BWV 248



Jauchzet, frohlocket! auf, preiset die Tage,
Rühmet, was heute der Höchste getan!
Lasset das Zagen, verbannet die Klage,
Stimmet voll Jauchzen und Fröhlichkeit an!
Dienet dem Höchsten mit herrlichen Chören,
Laßt uns den Namen des Herrschers verehren!


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Celebrate, rejoice! Rise up, praise these days,
glorify what the Highest has done today!
Abandon fear, banish lament,
sound forth full of celebration and gladness!
Serve the Highest with glorious choruses,
let us honor the name of the Supreme Ruler!


martes, 23 de diciembre de 2008

Primo Levi

Italia (1919-1987)




Prefazione


Per mia fortuna, sono stato deportato ad Auschwitz solo nel 1944, e cioè dopo che il governo tedesco, causa la crescente scarsità di manodopera, aveva stabilito di allungare la vita media dei prigionieri da eliminarsi, concedendo sensibili miglioramenti nel tenor di vita e sospendendo temporaneamente le uccisioni ad arbitrio dei singoli.

Perciò questo mio libro, in fatto di particolari atroci, non aggiunge nulla a quanto è ormai noto ai lettori di tutto il mondo sull’inquietante argomento dei campi di distruzione. Esso non è stato scritto allo scopo di formulare nuovi capi di accusa; potrà piuttosto fornire documenti per uno studio pacato di alcuni aspetti dell’animo umano. A molti, individui o popoli, può accadere di ritenere, più o meno consapevolmente, che “ogni straniero è nemico”. Per lo più questa convinzione giace in fondo agli animi come una infezione latente; si manifesta solo in atti saltuari e incoordinati, e non sta all’origine di un sistema di pensiero. Ma quando questo avviene, quando il dogma inespresso diventa premessa maggiore di un sillogismo, allora, al termine della catena, sta il Lager. Esso è il prodotto di una concezione del mondo portata alle sue conseguenze con rigorosa coerenza: finché la concezione sussiste, le conseguenze ci minacciano. La storia dei campi di distruzione dovrebbe venire intesa da tutti come un sinistro segnale di pericolo.

Mi rendo conto e chiedo venia dei difetti strutturali del libro. Se non di fatto, come intenzione e come concezione esso è nato già fin dai giorni di Lager. Il bisogno di raccontare agli “altri”, di fare gli “altri” partecipi, aveva assunto fra noi, prima della liberazione e dopo, il carattere di un impulso immediato e violento, tanto da rivaleggiare con gli altri bisogni elementari; il libro é stato scritto per soddisfare a questo bisogno; in primo luogo quindi a scopo di liberazione interiore. Di qui il suo carattere frammentario: i capitoli sono stati scritti non in successione logica, ma per ordine di urgenza. Il lavoro di raccordo e di fusione è stato svolto su piano, ed è posteriore.

Mi pare superfluo aggiungere che nessuno dei fatti è inventato.




Voi che vivete sicuri
Nelle vostre tiepide case,
Voi che trovate tornando a sera
Il cibo caldo e visi amici:
       Considerate se questo è un uomo
       Che lavora nel fango
       Che non conosce pace
       Che lotta per mezzo pane
       Che muore per un sì o per un no.
       Considerate se questa è una donna,
       Senza capelli e senza nome
       Senza piú forza di ricordare
       Vuoti gli occhi e freddo il grembo
       Come una rana d’inverno.
Meditate che questo è stato:
Vi comando queste parole.
Scolpitele nel vostro cuore
Stando in casa andando per via,
Coricandovi alzandovi;
Ripetetele ai vostri figli.
       O vi si sfaccia la casa,
       La malattia vi impedisca,
       I vostri nati torcano il viso da voi.



en Se questo è un uomo, Torino: Giulio Einaudi editore, 1958

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Ustedes que viven seguros
En sus cálidas casas,
Ustedes que encuentran cuando vuelven a la noche
La comida caliente y las caras amigas.
       Consideren si esto es un hombre
       Que trabaja en el barro
       Que no conoce paz
       Que lucha por medio pan
       Que muere por un sí o por un no.
       Consideren si esto es una mujer,
       Sin cabello y sin nombre
       Sin más fuerzas para recordar
       Vacíos los ojos y frío el vientre
       Como una rana en invierno.
Mediten sobre esto que ha sucedido:
Estas palabras son una orden.
Escúlpanlas en su corazón
Cuando estén en casa cuando anden por la calle,
Al acostarse al levantarse;
Repítanselas a sus hijos.
       O que se les deshaga la casa,
       Que la enfermedad los invalide,
       Que sus descendientes les den vuelta la cara.




lunes, 22 de diciembre de 2008

Nicole Krauss

USA (1974)




"The Age of Silence"


The first language humans had was gestures. There was nothing primitive about this language that flowed from people’s hands, nothing we say now that could not be said in the endless array of movements possible with the fine bones of the fingers and wrists. The gestures were complex and subtle, involving a delicacy of motion that has since been lost completely.

During the Age of Silence, people communicated more, not less. Basic survival demanded that the hands were almost never still, and so it was only during sleep (and sometimes not even then) that people were not saying something or other. No distinction was made between the gestures of language and the gestures of life. The labor of building a house, say, or preparing a meal was no less an expression than making the sign for I love you or I feel serious. When a hand was used to shield one’s face when frightened by a loud noise something was being said, and when fingers were used to pick up what someone else had dropped something was being said; and even when the hands were at rest, that, too, was saying something. Naturally, there were misunderstandings. There were times when a finger might have been lifted to scratch a nose, and if casual eye contact was made with one’s lover just then, the lover might accidentally take it to be the gesture, not at all dissimilar, for Now I realize I was wrong to love you. These mistakes were heartbreaking. And yet, because people knew how easily they could happen, because they didn’t go around with the illusion that they understood perfectly the things other people said, they were used to interrupting each other to ask if they’d understood correctly. Sometimes these misunderstandings were even desirable, since they gave people a reason to say, Forgive me, I was only scratching my nose. Of course I know I’ve always been right to love you. Because of the frequency of these mistakes, over time the gesture for asking forgiveness evolved into the simplest form. Just to open your palm was to say: Forgive me.

Aside from one exception, almost no record exists of this first language. The exception, on which all knowledge of the subject is based, is a collection of seventy-nine fossil gestures, prints of human hands frozen in midsentence and housed in a small museum in Buenos Aires. One holds the gesture for Sometimes when the rain, another for After all these years, another for Was I wrong to love you? They were found in Morocco in 1903 by an Argentine doctor named Antonio Alberto de Biedma. He was hiking in the High Atlas Mountains when he discovered the cave where the seventy-nine gestures were pressed into the shale. He studied them for years without getting any closer to understanding, until one day, already suffering the fever of the dysentery that would kill him, he suddenly found himself able to decipher the meanings of the delicate motions of fists and fingers trapped in stone. Soon afterwards he was taken to a hospital in Fez, and as he lay dying his hands moved like birds forming a thousand gestures, dormant all those years.

If at large gatherings or parties, or around people with whom you feel distant, your hands sometimes hang awkwardly at the ends of your arms – if you find yourself at a loss for what to do with them, overcome with sadness that comes when you recognize the foreignness of your own body – it’s because your hands remember a time when the division between mind and body, brain and heart, what’s inside and what’s outside, was so much less. It’s not that we’ve forgotten the language of gestures entirely. The habit of moving our hands while we speak is left over from it. Clapping, pointing, giving the thumbs-up: all artifacts of ancient gestures. Holding hands, for example, is a way to remember how it feels to say nothing together. And at night, when it’s too dark to see, we find it necessary to gesture on each other’s bodies to make ourselves understood.



en The History of Love, New York-London: W.W.Norton & Company, 2005, pp. 72-74


domingo, 21 de diciembre de 2008

Arthur Rimbaud

Francia (1854-1891)


foto: Étienne Carjat, 1872



Je m'habituai à l'hallucination simple : je voyais très franchement une mosquée à la place d'une usine, une école de tambours faite par des anges, des calèches sur les routes du ciel, un salon au fond d'un lac ; les monstres, les mystères ; un titre de vaudeville dressait des épouvantes devant moi.

Puis j'expliquai mes sophismes magiques avec l'hallucination des mots !

Je finis par trouver sacré le désordre de mon esprit. J'étais oisif, en proie à une lourde fièvre : j'enviais la félicité des bêtes, — les chenilles, qui représentent l'innocence des limbes, les taupes, le sommeil de la virginité !



en Une saison en Enfer (Délires II - Alchimie du verbe), 1873


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Me acostumbré a la alucinación simple: veía muy claramente una mezquita en lugar de una fábrica, una escuela de tambores instalada por los ángeles, calesas en las rutas del cielo, un salón en el fondo de un lago; monstruos, misterios; un título de sainete erigía espantos delante de mí.

¡Después explicaba mis sofismas mágicos con la alucinación de las palabras!

Acabé por encontrar sagrado el desorden de mi espíritu. Permanecía ocioso, presa de una pesada fiebre: envidiaba la felicidad de los animales; las orugas, que representan la inocencia de los limbos; los topos, el sueño de la virginidad.




en http://es.wikisource.org/wiki/Delirios_II:_Alquimia_del_verbo


sábado, 20 de diciembre de 2008

Invisible

Argentina (1973-1976)



Héctor Lorenzo (Pomo) - Carlos Alberto Rufino (Machi) - Luis Alberto Spinetta


Los libros de la buena memoria

El vino entibia sueños al jadear
Desde su boca de verdeado dulzor
Y entre los libros de la buena memoria
Se queda oyendo como un ciego frente al mar.
Mi voz le llegará
Mi boca también
Tal vez le confiaré
Que eras el vestigio del futuro.

Rojas y verdes luces del amor
Prestidigitan bajo un halo de rouge
Qué sombra extraña te ocultó de mi guiño
Que nunca oíste la hojarasca crepitar.
Pues yo te escribiré
Yo te haré llorar
Mi boca besará
Toda la ternura de tu acuario.

Mas si la luna enrojeciera en sed
O las impalas recorrieran tu estante
No volverías a triunfar en tu alma?
Yo sé que harías largos viajes por llegar.
Parado estoy aquí
Esperándote
Todo se oscureció
Ya no sé si el mar descansará...

Habrá crecido un tallo en el nogal
La luz habrá tiznado gente sin fe
Esta botella se ha vaciado tan bien
Que ni los sueños se cobijan del rumor.
Licor no vuelvas ya
Deja de reír
No es necesario más
Ya se ven los tigres en la lluvia.


en El jardín de los presentes, 1976


jueves, 18 de diciembre de 2008

Radovan Ivsic

Yugoslavia-Francia (1921)


foto: Stéphane Carrara


Meteoros


I

Sombría, ella está en el vacío. Su dedo despierta, titubea, después se convierte en pez. Todo su cuerpo se ilumina. Es la niebla, piensa ella.


II

Pesada, en el remolino, ella es sólo una herida. Un grito entreabre su boca pero los dedos de sus pies son mariposas que levantan vuelo. Es el rayo, piensa ella.


III

Roja, ella se asombra: ya no son escamas las que recubren su cuerpo sino labios minúsculos, innumerables. Se envuelve con una sábana blanca. Es la nieve, piensa ella.


IV

Temblorosa, avanza hacia el abismo, aunque quisiera alejarse. No es un abismo sino un buitre el que se precipita hacia la punta desnuda de su seno. Ella se echa a reír. Es el espejismo, piensa ella.


V

Ciudadana, posee el secreto de abrir las jaulas. Junto con el primer tigre, desciende las escaleras del metropolitano. Muy pronto se encuentran en el desierto. Las lámparas se apagan, pero en la oscuridad no tardarán en encenderse dos ojos verdes. Es el eclipse, piensa ella.


VI

Jadeante, acaba de alcanzar la cima del más alto acantilado. De pronto, detrás de una roca, divisa un ojo y después otro: millares de pupilas ávidas están fijas en ella. Rápido, comienza a desvestirse. Desnuda al fin, avanza hacia la abrupta pendiente cubierta de hierba y desciende hacia la llanura saltando sobre las manos. Es el ciclón, piensa ella.


VII

Nocturna, en el musgo descubre las estrellas, los rastros de un ciervo y finalmente una fuente. Un armiño en fuga se oculta en su axila. Es el cometa, piensa ella.


VIII

Celosa, ve la espalda de un desconocido que se contempla en un espejo. Ella toma un hacha de debajo de la almohada y la arroja hacia la fría superficie para aniquilar su engañosa profundidad. El desconocido se vuelve y la examina para ver quizá su nueva imagen. No. Es el terremoto, piensa ella.




en Boîte Alerte. Missives Lascives. Exposition Internationale du Surrealisme 1959-1960, Paris, 1959

en Antología de la poesía surrealista de lengua francesa. Estudio preliminar, selección, notas y traducciones de Aldo Pellegrini, Buenos Aires: Compañía General Fabril Editora, 1961

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Leonardo da Vinci

Italia (1452-1519)



La dama del armiño, circa 1490 (Museo Czartoryski, Cracovia)


martes, 16 de diciembre de 2008

Joy Harjo

Muscogee Creek Nation (1951)



Eagle Song, 2007


Eagle Poem

To pray you open your whole self
To sky, to earth, to sun, to moon
To one whole voice that is you.
And know there is more
That you can’t see, can’t hear,
Can’t know except in moments
Steadily growing, and in languages
That aren’t always sound but other
Circles of motion.
Like eagle that Sunday morning
Over Salt River. Circled in blue sky
In wind, swept our hearts clean
With sacred wings.
We see you, see ourselves and know
That we must take the utmost care
And kindness in all things.
Breathe in, knowing we are made of
All this, and breathe, knowing
We are truly blessed because we
Were born, and die soon within a
True circle of motion,
Like eagle rounding out the morning
Inside us.
We pray that it will be done
In beauty.
In beauty.



lunes, 15 de diciembre de 2008

Liniers

Argentina (1973)





domingo, 14 de diciembre de 2008

Ema Wolf

Argentina (1948)






Hormigas y Corno


Las hormigas de mi tío Pereyra andan a su gusto por toda la casa. Libres como gatos, van y vienen por sus carreteras, masticando canteros completos y podando arbustos fuertes hasta dejarlos en estado de esqueleto.

Pereyra nunca encontró motivos para combatirlas, como nunca encontró motivos para eliminar las babosas y caracoles gordos que se arrastran en los rincones de su jardín. Pero le bastó descubrir que hormigas ajenas habían comido uno de sus malvones, para entrar en furia. Armó una escena tal, que toda la cuadra se asomó a ver qué pasaba.

Arrodillado delante del malvón, zamarreaba las ramas peladas y gritaba: “¡qué te han hecho!”. La planta, en verdad, parecía la víctima de un gas desfoliante.

Claramente se vio que el camino de hormigas enlazaba el jardín de Pereyra con el de Rizzuto, su vecino, pasando por encima de la paredcita que separa las dos casas. El jardín de Rizzuto es una maravilla: cualquiera diría que acaba de salir de la peluquería.

Inmediatamente mi tío Pereyra le presentó las quejas. Rizzuto se sintió atacado. ¿Cómo sabía él que esas hormigas eran suyas? ¿Acaso eran de otra raza? ¿Tenían su marca o un pasaporte? ¿Llevaban su apellido?

–Lo más probable –dijo Rizzuto– es que tus hormigas hayan invadido mi casa, porque en la tuya no caben.

Pereyra no se dejó intimidar. Tenía la respuesta perfecta:

–Las hormigas son tuyas porque el hormiguero está en tu casa. Si vienen a comer a la mía será porque tienen hambre. Y lo justo es que cada uno se ocupe de alimentar a sus insectos.

Así fue la discusión –bastante desagradable– que se ventiló delante de todo el barrio. Los más razonables estaban de parte de mi tío.

Pero Rizzuto se encaprichó y no quiso destruir el hormiguero que, por otra parte, a él no lo perjudicaba en lo más mínimo.

Desde ese día Pereyra no tuvo descanso.

Cada atardecer aplastaba las hormigas del vecino en un esfuerzo inútil. De inmediato reaparecían por encima de la paredcita y seguían devorando los malvones como si fueran sordas. Las muy asquerosas volvían dobladas bajo el peso de las hojas y pétalos a esconderse en su agujero. Más muertos que vivos estaban esos malvones.

La pelea siguió.

Rizzuto contestó al fin que su responsabilidad llegaba hasta los límites de su casa. Sus hormigas eran grandes y lo que hicieran más allá de su terreno no era cosa suya.

Pereyra pensó mucho en eso. Pensaba para adentro, en silencio, lo cual trajo unos días de paz.

Una tarde llegó de la calle con un estuche negro como un ataúd. Y dentro del estuche un corno. No tardó dos minutos en armar el instrumento y ponerse a tocar.

Imposible imaginar algo más tétrico. Una mezcladora de cemento cargada de malas noticias habría sonado más alegre. El corno bramaba como un criminal arrepentido. Mi tío ejecutaba una melodía irreconocible y los vecinos salieron a la calle a preguntar adónde era el entierro.

A partir de ese momento Pereyra avanzó en el terreno de la música con una paciencia escalofriante. Día y noche, tocaba. Todo el mundo vivía con los tímpanos descompuestos. De madrugada, sobre el aire indefenso del barrio, el instrumento aquel era la voz desafinada de la desgracia.

Hasta que alguien captó el mensaje: si Rizzuto no se hacía responsable de las hormigas más allá de su casa, tampoco Pereyra tenía que preocuparse por las notas que se colaran fueran de su terreno.

Rizzuto también lo entendió. En media hora eliminó el hormiguero.

Entonces le dijimos a mi tío Pereyra:
–Pereyra, ya está bien. No hace falta que sigas. Todos entendieron la lección.

Él nos miró de veras sorprendido. Había en su cara una inocencia tan sincera que desconcertaba. Suavemente, muy intrigado, preguntó:

–¿Qué lección?

Y siguió soplando el corno.

Hasta hoy, que lo sigue soplando y ha empezado a componer –dice– algunas canciones que serán suceso.




en Famili, Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 2004

viernes, 12 de diciembre de 2008

Catherina van Hemessen

Flandes (1528-1587?)



Autorretrato, 1548 (Kunstmuseum, Basel)


jueves, 11 de diciembre de 2008

Carlos Gardel

Argentina (1887?-1935)




Sus ojos se cerraron

Sus ojos se cerraron... y el mundo sigue andando,
su boca que era mía ya no me besa más,
se apagaron los ecos de su reír sonoro
y es cruel este silencio que me hace tanto mal.

Fue mía la piadosa dulzura de sus manos
que dieron a mis penas caricias de bondad,
y ahora que la evoco hundido en mi quebranto,
las lágrimas pensadas se niegan a brotar,
y no tengo el consuelo de poder llorar.

¡Porqué sus alas tan cruel quemó la vida!
¡porqué esta mueca siniestra de la suerte!
Quise abrigarla y más pudo la muerte,
¡Cómo me duele y se ahonda mi herida!
Yo sé que ahora vendrán caras extrañas
con su limosna de alivio a mi tormento.
Todo es mentira, mentira es el lamento.
¡Hoy está solo mi corazón!

Como perros de presa las penas traicioneras
celando mi cariño galopaban detrás,
y escondida en las aguas de su mirada buena
la suerte agazapada marcaba su compás.

En vano yo alentaba febril una esperanza.
Clavó en mi carne viva sus garras el dolor;
y mientras en las calles en loca algarabía
el carnaval del mundo gozaba y se reía,
burlándose el destino me robó su amor.



música: Carlos Gardel
letra: Alfredo Le Pera

en El día que me quieras, 1935



miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sade

Nigeria (1959)




Cherish The Day

You're ruling the way that I move
And I breathe your air
You only can rescue me
This is my prayer

If you were mine
If you were mine
I wouldn't want to go to heaven

I cherish the day
I won't go astray
I won't be afraid
You won't catch me running

You're ruling the way that I move
You take my air
You show me how deep love can be

You're ruling the way that I move
And I breathe your air
You only can rescue me
This is my prayer

I cherish the day
I won't go astray
I won't be afraid
You won't catch me running
I cherish the day
I won't go astray
I won't be afraid
Won't run away

You show me how deep love can be
You show me how deep love can be
This is my prayer

I cherish the day
I won't go astray
I won't be afraid
Won't run away
Won't shy

I cherish the day
I won't go astray

I cherish the day
I cherish the day
I cherish the day
I cherish the day
I cherish the day


en Love Deluxe, 1992

martes, 9 de diciembre de 2008

estornino



Sturnus vulgaris



domingo, 7 de diciembre de 2008

Claire Keegan

Irlanda (1968)




Night of the Quicken Trees


Shortly after the priest died, a woman moved into his house on the Hill of Dunagore. She was a bold spear of a woman who clearly wasn’t used to living on the coast: not five minutes after she’d hung the wash out on the line, her clothes were blown halfway up the bog. Margaret Flusk had neither hat nor rubber boots nor a man. Her brown hair was long, glowing in loose strands like seaweed down her back. She wore a big sheepskin coat that fitter her to perfection and when she looked out at the mortal world it was with the severity of a woman who has endured much and survived. When she moved to Dunagore she was not yet forty but it was past the time when she could bear a child. That power had left her years ago and always she blamed it on the night of the quicken trees.

The priest´s house stood on the highest point of the hill beside the mast whose evening shadow fell into her rooms. It was joined to another cottage of equal size and they both looked down like two still hares across the Cliffs of Moher. It was autumn when she came. The swallows were long gone and any blackberry still clinging to its briar had begun to rot. The house smelled of the priest. Margaret dragged anything she didn’t want down to the bottom of the haggard and set fire to it. Being superstitious, she kept his clothes. If she gave his clothes away he’d not have to go naked in the next world. She painted all the walls and ceilings with a bucket of white emulsion, disinfected the floors, the doorstep and rubbed the window panes until they squealed under the cloth, for, although she did not come from Clare, she knew nothing good ever happens in a dirty house.

When she got the chimney swept, she tore across the fields towards a farmhouse where smoke was rising. Soon after, she was running back with a shovel full of embers, her long legs stretching uneasily over the bog. After that, smoke was always rising. Neither was she gone nor did she sleep long enough to let the fire die. In fact, she liked getting up while the stars were still in the sky. It gave her satisfaction to see a star falling. If she believed in the forces of nature, she was yet determined to avoid bad luck. She’d had her share of bad luck so now she never threw out ashes on a Monday or passed a labourer without blessing his work. She shook salt on the hearth, hung a Saint Bridget’s cross on the bedroom wall and kept track of changes in the moon.

[...]


en Walk the Blue Fields, New York: Grove Press, Black Cat, 2008


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


La Noche de los Serbales


Poco después de que el cura murió, una mujer se mudó a su casa en la colina de Dunagore. Era una mujer corajuda que claramente no estaba acostumbrada a vivir en la costa: no habían pasado cinco minutos desde que había colgado la ropa lavada en la cuerda, cuando sus prendas se volaron hasta la mitad del pantano. Margaret Flusk no tenía ni sombrero, ni botas de goma, ni marido. Su cabello castaño era largo y caía sobre su espalda en hebras sueltas como algas. Vestía un gran abrigo de piel de cordero que le quedaba perfecto y cuando contemplaba el mundo mortal lo hacía con la severidad de la mujer que ha soportado mucho y sobrevivido. Cuando se mudó a Dunagore aún no tenía cuarenta, pero ya había pasado el momento en que podía tener hijos. Ese poder la había abandonado hacía años y ella siempre le echó la culpa a aquella noche de los serbales.

La casa del cura se levantaba en el punto más alto de la colina, al lado de la antena, cuya sombra crepuscular caía dentro de las habitaciones. Estaba unida a otra casita del mismo tamaño y ambas se veían como dos liebres inmóviles enfrente de los Acantilados de Moher. Era otoño cuando llegó ella. Hacía tiempo se habían ido las golondrinas y todas las moras que aún colgaban de los brezos habían empezado a pudrirse. La casa olía al cura. Margaret arrastró todo lo que no quería hasta el extremo del corral y le prendió fuego. Como era supersticiosa, guardó la ropa. Si regalaba la ropa del cura, este no tendría que ir desnudo al otro mundo. Pintó todas las paredes y techos con un balde de pintura blanca, desinfectó los pisos, el umbral y restregó los vidrios de las ventanas hasta que estos rechinaron bajo el trapo, porque, a pesar de que no venía del condado de Clare, sabía que nada bueno pasaba jamás en una casa sucia.

Después de barrer la chimenea, salió a toda prisa, cortando por los campos, en dirección a una granja de la cual salía humo. Poco después, volvió corriendo con una pala llena de brasas, sus piernas largas daban nerviosas zancadas sobre el pantano. Luego de eso, el humo nunca dejó de subir. No se iba de la casa ni dormía tanto como para que el fuego se apagara. De hecho, a ella le gustaba levantarse cuando las estrellas todavía estaban en el cielo. Le producía satisfacción ver una estrella fugaz. Aunque creía en las fuerzas de la naturaleza, estaba determinada a evitar la mala suerte. Ya le había tocado su parte de mala suerte, de modo que ahora nunca tiraba las cenizas un lunes, ni pasaba ante un jornalero sin bendecir su trabajo. Arrojó sal sobre el hogar, colgó una cruz de Santa Brígida en la pared del dormitorio y prestó atención a las fases de la luna.

[...]


en Recorre los Campos Azules, traducción de Jorge Fondebrider, Buenos Aires: Eterna Cadencia, 2008


viernes, 5 de diciembre de 2008

Liliana Daunes

Argentina



Yo Aborté, 2008

Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito
Festival Latinoamericano por los Derechos, la Salud y la Vida de las Mujeres
Teatro Coliseo, Buenos Aires - domingo 7 de diciembre de 2008, 19:30

ver Mujeres A Bordo


jueves, 4 de diciembre de 2008

The Ramones

USA (1974-1996)




Poison Heart

No one ever thought this one would survive
Helpless child, gonna walk a drum beat behind
Lock you in a dream, never let you go
Never let you laugh or smile, not you.

Well, I just want to walk right out of this world,
'Cause everybody has a poison heart
I just want to walk right out of this world,
'Cause everybody has a poison heart.

Making friends with a homeless torn up man
He just kind of smiles, it really shakes me up.
There's danger on every corner but I'm okay
Walking down the street trying to forget yesterday.

Well, I just want to walk right out of this world,
'Cause everybody has a poison heart.
I just want to walk right out of this world,
'Cause everybody has a poison heart,
a poison heart, a poison heart, a poison heart ... yeah!

You know that life really takes its toll
And a poet's gut reaction is to search his very soul
So much damn confusion before my eyes,
But nothing seems to phase me and this one still survives.

I just want to walk right out of this world,
'Cause everybody has a poison heart.
I just want to walk right out of this world,
'Cause everybody has a poison heart,
Well, I just want to walk right out of this world,
'Cause everybody has a poison heart.
a poison heart, a poison heart, a poison heart.
a poison heart, a poison heart, a poison heart.


en Mondo Bizarro, 1992


martes, 2 de diciembre de 2008

Lluís Botinas Montell

Catalunya (1944)




Declaración ante el "Día Mundial (para el reforzamiento) del SIDA"

¿SE ESTÁ HUNDIENDO EL MONTAJE SIDA?


Un Premio Nobel revelador

A muchos oficialistas –es decir, defensores del ficticio ‘VIH/SIDA’- no les ha alegrado en absoluto la concesión del Nobel de Medicina del 2008. En efecto, haber premiado al Dr. Luc Montagnier, que es un disidente del ‘VIH/SIDA’, y dejado fuera al Dr. Robert Gallo, que es en cambio el principal –y casi único- defensor público del ‘VIH/SIDA’, ha hecho visible una importante brecha en el establishment del SIDA. Y ello les preocupa porque, como en cualquier otra posible estafa, saben que lo mejor es non meneallo.


¿Es el Dr. Montagnier un disidente del SIDA?

Lo es doblemente: tanto de la causa como del tratamiento.

El Dr. Montagnier es disidente de la causa del SIDA desde 1990, cuando formuló su “hipótesis de los co-factores”: “puesto que el VIH no puede por sí solo matar célula alguna, hace falta que haya otro factor que actúe al mismo tiempo sobre la misma célula”. Durante una decena de años estuvo buscando micoplasmas y otros microbios sin encontrar ninguno al que poder convertir en “co-factor del VIH”. Desde hace unos años, habla de co-factores mucho más interesantes y que realmente inciden: miedo, angustia, problemas psicológicos, malos hábitos de vida, etc.
Y el Dr. Montagnier es disidente también del tratamiento del SIDA desde mediados de los noventa: pasó a recomendar que se ingiriese los supuestos antirretrovirales venenosos sólo durante unos pocos meses, y a poner el acento en tomar antioxidantes y en llevar una vida sana. En esta línea, visitó Madrid en diciembre del 2007 en busca de antioxidantes naturales (ver entrevista “El VIH sólo es un problema grave si el sistema inmune está deprimido”, revista DSalud nº 102, febrero 2008).

Recibir el Nobel no le ha hecho renunciar a estas posiciones. De manera clara, cuatro días después de serle concedido el premio, a la pregunta “¿Qué personas tienen más riesgo de desarrollar el sida?”, contestó algo que merece ser estudiado con detenimiento: “El virus actúa en aquellos organismos que presentan ya una situación degradada, por el consumo de drogas o por una vida complicada, con abuso de alcohol, o escasa atención a la alimentación. Algunas personas sanas pueden ser infectadas por el virus durante un breve periodo, pero pueden desembarazarse de él enseguida. La moraleja de todo esto es que hay que llevar una vida responsable, y evitar otras infecciones”. (El País, 12/octubre/8).


¿Por qué el Dr. Gallo es el único defensor público del ‘VIH/SIDA’?

Porque probablemente fue el que lo inventó, y sabe que puede ir a la cárcel cuando se juzgue su actuación de entonces… y de hoy. El artículo premiado en octubre del equipo del Dr. Montagnier publicado en Science el 20 de mayo de 1983, pasó desapercibido. Fueron los cuatro artículos del equipo del Dr. Gallo aparecidos también en Science el 4 de mayo de 1984, los que revolucionaron el mundo del SIDA. Pues bien, hay buenas pistas que llevan a que el artículo central, el que dio nacimiento al ‘VIH/SIDA’, fue falsificado por el Dr. Gallo.

Janine Roberts, veterana periodista, en su libro Fear of the Invisible, aparecido en los EE.UU. el 30 de junio, hizo públicos por primera vez los documentos que demuestran, de forma que parece irrebatible, que el Dr. Gallo manipuló el primer redactado del artículo cambiando radicalmente su contenido. Así, un borrador que explicaba que “A pesar de los intensos esfuerzos, el agente causal del SIDA todavía no ha sido identificado”, fue convertido por el prestidigitador Dr. Gallo en la afirmación de que se había aislado el virus responsable del SIDA. Así de turbia es la base en que se sustenta todo el ‘VIH/SIDA’.

El experimentado policía y detective californiano Clark Baker situó poco después el montaje SIDA directa y plenamente en el terreno delictivo. El 21 de julio hizo público su informe Gallo’s Egg, donde explica: “No se precisa de formación médica alguna para investigar conductas fraudulentas o criminales, así como la financiación utilizada. (…) No se requiere un cerebro de neurocirujano para ver que ningún científico ha demostrado nunca que el VIH: 1) existe; 2) ataca células; ó 3) causa el SIDA. (…) La clave de todo este enorme entramado se encuentra (…) en la declaración original misma del propio Dr. Gallo sobre el VIH. (…) Tras haber investigado miles de crímenes y haber arrestado cientos de miembros de bandas criminales y otras gamas de depredadores, reconozco un asunto criminal en cuanto lo huelo. El VIH/SIDA convierte la estafa Enron en un juego de niños”.

Para quien necesite más pruebas científicas de que la versión oficial del SIDA carece de base, en el 2007 aparecieron dos importantes libros. El de la joven doctora en Matemáticas aplicadas a la Biología, Dra. Rebecca Culshaw, Science Sold Out: Does HIV Really Cause AIDS?, explica que los “modelos matemáticos del VIH/SIDA” carecen de todo rigor. El del Decano y Catedrático Emérito Dr. Henry Bauer, The Origin, Persistence and Failings of HIV/AIDS Theory, documenta exhaustivamente que las estadísticas oficiales de los CDC sobre supuestos ‘infectados por el VIH’, no coinciden en absoluto con las estadísticas oficiales de los mismos CDC sobre supuestos ‘casos de SIDA’, de donde se deduce de forma irrefutable que es falso que ‘el VIH es la causa del SIDA’. Además, en el 2008, el libro del Catedrático Emérito Dr. Etienne de Harven (pionero del microscopio electrónico, en particular aplicándolo durante 25 años a la investigación de retrovirus) y del periodista científico Jean-Claude Roussez Ten Lies about AIDS, explica, entre otras cosas, que no hay ni una sola imagen por microscopía electrónica del supuesto VIH, prueba necesaria de su aislamiento y existencia.

He aquí algunas brechas más en el establishment del SIDA (sacadas de un texto de dicho Dr. de Harven):
-El oficialista Dr. James Chin, veterano epidemiólogo, fue de 1987 a 1992 responsable en la OMS del seguimiento del ‘VIH/SIDA’. En verano de 2007 publicó el libro The AIDS Pandemic: The Collision of Epidemiology With Political Correctness, donde argumenta demoledoramente que ONUSIDA y los activistas del ‘VIH/SIDA’ han multiplicado las estadísticas a fin de mantener el mito de que la supuesta ‘epidemia de SIDA’ pueda extenderse heterosexualmente. Fue decisivo en la reducción en más de siete millones de ‘personas viviendo con VIH/SIDA’ efectuada por ONUSIDA y OMS hace un año.
-En setiembre de 2007, la firma farmacéutica Merck & Co anunció la decisión de abandonar sus ensayos clínicos sobre una vacuna contra el VIH.
-El Dr. Anthony Fauci (Director de programas de SIDA de los NIH) declaró que, en materia de SIDA, “los investigadores tienen que replantearlo todo” (Wall Street Journal, 8/noviembre/7). Y decidió mientras interrumpir todos los ensayos clínicos de vacunas anti-VIH (New York Times, 18/ julio/8).
-“En la era de la HAART (...) el riesgo de diversas condiciones no definitorias de SIDA, incluido enfermedades cardiovasculares, episodios relacionados con el hígado, enfermedad renal, y ciertas malignidades no-SIDA, es mayor que el riesgo de SIDA (NIH Treatment Guidelines, 29/enero/8).
-“La industria mundial del VIH es demasiado grande y está fuera de control. Hemos creado un monstruo con demasiados conflictos de intereses y reputaciones en juego…” (Roger England, Health Systems Workshop, Grenada, “The writing is on the wall for UNAIDS”, British Medical Journal 10/mayo/8).
- “La OMS ha aceptado el hecho de que la amenaza de une epidemia heterosexual mundial de SIDA ha desaparecido” (Dr. Kevin de Cock, director del departamento de VIH/SIDA en la OMS, The Independent, 8/6/8).
-La farmacéutica Roche “ha anunciado la decisión de suspender toda investigación sobre nuevos medicamentos contra el VIH”. (Financial Times, 11/ julio/8)
-El Dr. Peter Piot, Director Ejecutivo de ONUSIDA desde su fundación en 1988, ha tomado la decisión de no solicitar la renovación de su mandato. ¿Casualidad?

Es inútil buscar estas novedades importantes en la gran cantidad de paja interesada pero ya descompuesta que tan abundantemente los oficialistas están haciendo circular en torno al “Día Mundial (para la extensión) del SIDA”. El grano hay que buscarlo en otra parte. Tantos millones malgastados envenenando a las personas etiquetadas ‘seropositiva’, ‘enferma de SIDA’ o ‘terminal de SIDA’, carecen de toda base científica y bio-lógica. En marzo próximo saldrá un libro en español abordando estos y muchos otros aspectos de este invento made in USA puesto en marcha en 1981. Ahora, una Huelga de Hambre en Estocolmo quizás podría aún impedir la entrega de todo el Premio Nobel de Medicina.


Barcelona, 30/noviembre/8


Lluís Botinas lluisbotinas@yahoo.es
investigador independiente
presidente de PLURAL-21, Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo
Cartagena, 230, 5º 1ª, 08013 BCN 93.450 13 00
http://plural-21.org/
Conferencia informativa cada miércoles a las 20


ver en castellano http://free-news.org/index01.htm
ver en inglés http://www.virusmyth.com/

lunes, 1 de diciembre de 2008

Javier Galarza

Argentina (1968)




Pido

por esta noche sólo por esta noche
cierra con dulzura los ojos de mis muertos
apaga los ecos de los silencios y las voces

inyecta medidas de luna en una sustancia
que me permita vagar narcotizado

tu mirada
entrecierra los abismos para dejarme dormir

cúrame
hazme con tu cuerpo
una casita sin pastillas




en El silencio continente, Buenos Aires: Meridiana, 2008

ver http://morirenlaciudadyvivirenelintento.blogspot.com/